La clave para una cosecha adelantada

Antes de comenzar a llenarnos de tierra afuera en nuestro huerto el trabajo comienza adentro en la mesa.

Cuando las fiestas de fin de año se acaban, el frío se empieza a calentar y las flores comienzan a despertar, la época de siembra comienza, también comienza el trabajo afuera en nuestra huerta y muchas personas comienzan a planear sus huertos. Para la mayoría de los agricultores caseros el momento de empezar a trabajar es cuando el suelo calienta, hasta entonces solo están esperando por la madre naturaleza que ese momento llegue.

Una vez caliente afuera, se prepara la huerta y se plantan las primeras semillas en espera de que sus frutos maduren y estén listos para cosechar, lo cual no sucede de un día para otro, hay que tener paciencia y cuidar de esas semillas.

Luego, mientras la mayoría está en espera de su primera cosecha, aquellos que comenzaron dándole un empujón a sus plantitas antes que se pudiera empezar a plantar afuera directamente en la huerta ya pudieran estar disfrutando de su primera cosecha. Claro dependiendo de que plantaron y cuando comenzaron.

Varias de nuestras plantas en espera de ser transplantadas
Varias de nuestras plantas en espera de ser transplantad

Pero ¿cual es el truco?

Bueno al igual que nuestros abuelos quienes se levantaban primero que el gallo, pues cuando el gallo cantó por primera vez ya el abuelo tenía medio día de trabajo casi hecho, así mismo si empezamos a sembrar nuestras semillas antes que los demás, cuando la mayoría comience a plantar las semillas afuera en la huerta nosotros estaremos plantando, o mejor dicho transplantando nuestras primeras plantas. Si exactamente eso quise decir “plantas” pues como ven en las fotos ya son plantas germinadas en vez de semillas.

De esta manera se gana en muchos casos un ciclo completo de cosecha, lo cual se resume en 1 a 2 cosechas más al año dependiendo de lo que estemos sembrando y del clima donde vivimos. Además estaremos más seguros de que tendremos una mejor cosecha ya que las plantitas tendrán la fuerza para vivir en un ambiente un tanto difícil como el de alla afuera a la interperie, donde al comienzo de su vida tienen que luchar contra el calor intenso, la sequía, los insectos dañinos, y otras causas que pudieran acortar su vida, y si eso pasa en los primeros momentos de su vida cuando aún no tienen fuerza suficiente posiblemente no tendremos cosecha. Por consiguiente al transplantarlas ya crecidas tendremos un porcentaje mayor de que sobrevivirán esa etapa, y serán plantas robustas que nos darán una cosecha aún mayor.

Claro no es así tan solo como decirlo, hay que saber lo que estamos haciendo ya que debemos planear con anticipación los días, pero existen varios ayudas para saber cuando debemos comenzar a germinar nuestras semillas y cuando podemos transplantarlas a la huerta. Nosotros usamos una herramienta la cual nos dice los días para comenzar la germinación de las semillas hasta el día en que debemos transplantarlas al huerto y mucho más. Pueden conseguirla aquí.

 

Nuestra mesa de germinación
Nuestra mesa de germinación


Y si se están preguntando 
¿Cómo lo hacemos? es muy fácil. Sólo necesitan una mesa, varias bandejas que pueden conseguir en cualquier centro de venta de plantas, un sistema de luces (que lo pueden construir ustedes mismos), un poco de tierra, y por supuesto las semillas. 

Claro hay dos maneras de hacerlo. Una es invirtiendo un poco de dinero y la otra es tratando de ahorrar lo más posible usando lo que tengamos a la mano. Las dos son válidas. La primera vez que nosotros lo hicimos usamos la primera forma, invertimos unos cuantos pesos y sí, lo hicimos muy bien para ser principiantes (estas fotos son la prueba) pero las veces subsiguientes usamos un poco más de imaginación pues el bolsillo no estaba gordito como la primera vez y fué una mejor experiencia ya que ahí fué que empezamos a darnos cuenta que la cosa no siempre será como ahora.

Comenzamos a reflexionar sobre ¿cómo se vive en este preciso instante y cómo serán las cosas en un poco más de tiempo? Por eso debemos vivir de lo básico.

Quiero recalcar que vivir a lo básico no es ser mediocre, pues todo lo que hagamos debemos de hacerlo para la honra de Dios, y al darle la honra con nuestro trabajo cotidiano damos un buen testimonio de lo que somos, en quién y para quién vivimos.

Ahora, ¿No es más fácil salir y comprar las plantitas ya crecidas y venir y sembrarlas? Bueno para muchos esa es la mejor opción pero si tú eres una persona que se preocupa, al igual que nosotros por lo que comemos si es saludable o no, no habrá duda que la mejor opción es hacerlo nosotros mismos. Además solo cuando uno hace las cosas por uno mismo es cuando se aprecia realmente lo que se aprende y eso es la “Verdadera Educación”.

Si se trabaja con empeño desde el principio al final tendremos una buena recompenza.

“Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.” 2 Corintios 9:6

 Pronto estaremos enseñado como lo hacemos, estén pendientes.

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… ésto es vivir de lo básico.

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